lunes, 30 de diciembre de 2013

La armonía entre ciclistas, peatones y autos, la meta de las ciclovías


En ciudades como Bogotá, Río de Janeiro, Nueva York y la Ciudad de México, las bicicletas están ganado más interés entre la gente.
Pero para que este medio de transporte tenga la popularidad que tiene en ciudades europeas como Barcelona, Sevilla o Amsterdam, especialistas se plantean preguntas esenciales en torno a la infraestructura que requieren las bicicletas para impulsarlas como opción de transporte cotidiano.
La seguridad, la planeación urbana, la densificación de las zonas centrales y, sobre todo, la necesidad de generar una convivencia armónica entre peatones, ciclistas y automovilistas son aspectos que hay que considerar al momento de diseñar y construir infraestructura ciclista.
La primera ciclopista de la Ciudad de México, construida en 1997, podría llamarse la ciclopista del aprendizaje, porque cuando se realizó el proyecto, en nuestro país no había nadie que tuviera experiencia en la construcción de este tipo de infraestructura pública.
“La ciclopista de Ferrocarril de Cuernavaca (en lomas de Chapultepec, al norte de la ciudad) es el ejemplo de todo lo que no se debe hacer”, sostiene Jesús Sánchez Romero, consultor en movilidad urbana del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP, por sus siglas en inglés).
Esta ciclovía tiene una extensión de 60 kilómetros y atraviesa áreas rurales y transitadas avenidas de la zona urbana del Distrito Federal.
“La infraestructura no se pensó de acuerdo a las necesidades de los ciclistas, sino para que no estorbara a los autos. Eso trajo como resultado que la ciclopista no conecte destinos”; añade Sánchez Romero.
En algunos puntos, la ciclopista tiene pendientes muy inclinadas que provocan que los ciclistas tengan que desmontarse para poder subirlas o bajarlas, apunta el consultor en movilidad.
En eso coincide Areli Carreón, presidenta del consejo de Bicitekas AC, una asociación de ciclistas urbanos, que ha demandado al gobierno del Distrito Federal que se corrijan estas pendientes y se dé mantenimiento a la obra.
Diseñando para los ciclistas
El diseño de infraestructura para el tránsito de bicicletas, deben considerar algunos factores, como el pavimento. Éste deberá garantizar una conducción confortable y segura. El ciclista está en contacto directo con el pavimento y es muy sensible a las irregularidades de su superficie. Deberán evitarse los baches, escalones y discontinuidades, sin convertirla en una superficie resbalosa.
Los materiales más frecuentemente empleados son las mezclas asfálticas, los tratamientos superficiales, el hormigón in situ, los adoquines y las baldosas.
La evacuación rápida del agua se considera un factor esencial, tanto por seguridad −debido a la pérdida de adherencia entre el pavimento y los neumáticos− como por comodidad, debido a las constantes salpicaduras.
En los últimos años, las políticas de transporte del gobierno de la Ciudad de México han buscado impulsar el uso de la bicicleta como alternativa real de transporte.
Como primer paso se instalaron módulos para el préstamo gratuito de bicicletas, después se puso en marcha el sistema de cicloestaciones Ecobici en algunas zonas del centro de la ciudad, con las que a través de una tajeta los usuarios pueden tomar una bicicleta por media hora de cualquiera de las estaciones.
Recientemente se dio un paso más: la ciclovía que corre a lo largo de la avenida Paseo de la Reforma, una de las más importantes y transitadas en la capital.
La infraestructura genera que aumente el número de ciclistas y da a los usuarios una sensación de seguridad, pero si está mal diseñada, termina siendo un peligro, dice Areli Carreón.
Fuente:http://mexico.cnn.com/planetacnn/

0 comentarios:

Publicar un comentario