This is default featured slide 1 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured slide 2 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured slide 3 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured slide 4 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

This is default featured slide 5 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.

domingo, 24 de noviembre de 2013

La chimenea, el corazón del hogar.


La chimenea es el elemento perfecto para inspirar calidez y dar una sensación agradable y acogedora en cualquier espacio en el que se ubique. Seguramente pensemos que su único cometido es mantener caliente nuestros hogares, pero en la actualidad las chimeneas son también un ornamento que los diseñadores tienen muy en cuenta a la hora de crear nuevos espacios.
Decorar con una chimenea es un gran recurso para otorgar a nuestro hogar un indiscutible toque de elegancia y distinción, independientemente de la época del año en la que nos encontremos.
En la actualidad, existen miles de diseños que se adaptan a cualquier estilo decorativo y aunque pensemos que no deja de ser un elemento muy tradicional, las nuevas tendencias y vanguardias están siempre alerta de las necesidades de las chimeneas, ya sea para combatir el frío o simplemente para dar un nuevo aire al hogar.
El Otoño es la época en la que se empiezan a utilizar las chimeneas y eso junto con la caída de las hojas, el frió, la luz, lo hacen mas especial. Con ella empiezan los días de estar mas en casa, tomar comida caliente, chocolate, y hacer planes para Navidad, y qué mejor que poder hacer todo esto al lado del fuego. Son consideradas el corazón del hogar.

Arquitectura: Un Hotel con un toque español

Con reminiscencias de grandes formaciones rocosas en el borde del océano, el “Hotel Room Mate Aitana” diseñado por los arquitectos holandeses Ben Loerakker y Jan Bakers del estudio Baker Architecten, en colaboración con el interiorista español Tomas Alia se ha completado para la cadena hotelera.



El proyecto auto aclamado como “no-holandés” de los arquitectos es parte del complejo del muelle IJ en Ámsterdam – una colección de diferentes edificios ensamblados todos juntos. Ofreciendo un encanto internacional, el hotel ofrece las costumbres y hospitalidad española, un desayuno que se sirve hasta el mediodía, un café al aire libre, un restaurante y bar para mantener a los huéspedes entretenidos. 



La pesada y geométrica masa pareciera tener piezas extraídas de su volumen, dándole una calidad escultórica a su forma física. Las formas aparentemente aleatorias cubren 13 niveles y contienen 282 habitaciones y suites amplias y luminosas. 















Espacios entre palabras

Joan Margariti Consarnau, arquitecto y poeta, Premio Nacional de Poesía, habla de la obra de su padre, Joan Margarit Serradell, que fue arquitecto municipal.


Empecemos por este espacio en el que confluyen dos poetas. A uno de ellos, Tomás Morales, figura de referencia del modernismo insular, le está consagrada esta bella plazoleta ubicada en el paseo que lleva igualmente su nombre. El otro, Joan Margarit i Consarnau (Sanaüja, Lérida, 1938), Premio Nacional de Poesía 2008 y arquitecto, catedrático jubilado de la Escuela de Arquitectura de Barcelona, es, así mismo, hijo del autor de este espacio, Joan Margarit Serradell (Barcelona, 1908-1997), arquitecto municipal de Las Palmas entre finales de los cincuenta y principios de los sesenta del siglo XX.
Margarit Serradell recaló en Las Palmas en una trayectoria profesional que le había conducido antes a Figueras, Gerona y Tenerife y que concluiría en Barcelona. Para entonces, su hijo era un joven estudiante de arquitectura que venía en vacaciones a la casa familiar de la calle Bernardo de la Torre. Después, Joan Margarit hijo ha regresado en varias ocasiones, invitado a recitar sus versos, y de este reencuentro con su memoria, o, por mejor decir, a partir de la reelaboración de la misma, surgieron poemas como El tocadiscos, incluido en Se pierde la señal (2013), y Arquitecto en Las Palmas, del libro No estaba lejos, no era difícil (2012) y que evoca la huella de su progenitor en la ciudad.
A solicitud de este periódico, Joan Margarit i Consarnau accedió a comentar tres obras en Las Palmas de su padre, quien, como él, fue docente en la Escuela de Arquitectura de Barcelona. Una de ellas es la mencionada Plazoleta de Tomás Morales, erigida en 1959 y de la que el poeta evoca "unos bancos deliciosos, con unas barandillas en forma de cisnes", dos elementos parnasianos que, por alguna razón difícil de entender, en algún momento algún munícipe insensible ordenó derribar. El resto de este recinto, afortunadamente se preserva intacto: el suelo con un mosaico que dibuja una lira y el "muro bajo rojizo", recuerda el autor de No estaba lejos, no era difícil, ante el que se levanta el busto del poeta custodiado por una fuente.
Dice Joan Margarit i Consarnau que Joan Margarit Serradell fue "uno de los primeros urbanistas que habló en España de urbanismo moderno, un urbanismo ligado a la economía y la política, en sintonía con los países desarrollados, como entonces se llamaban: Estados Unidos, Inglaterra, Alemania y Suiza, sobre todo". Margarit i Consarnau, que, como arquitecto, ha participado en obras como el Museo de la Ciencia y de la Técnica de Cataluña, el Estadio Olímpico de Montjuïc de los Juegos de 1992 y la Villa Universitaria de la Universidad Autónoma de Barcelona, dice, así mismo, de su padre que fue un arquitecto de "regiones devastadas", que aprendió su oficio "en un tiempo en el que no había acero ni hierro" y que trabajó en una "época sin muchos medios".
Este espíritu, a decir del poeta, se refleja en la Iglesia Nuestra Señora de Los Dolores, de Schamann, también de 1959, que aporta "limpieza conceptual en aquellos años en que empezaba a imponerse el brutalismo, el gris del hormigón".
He visto, transparente de alegría / la torre de la iglesia, dice el poeta leridano en los versos de Arquitecto en Las Palmas. La torre, el campanario exento de este templo es, precisamente, uno de los elementos que destaca, por su "levedad", que, amén de a valores formales, responde a la necesidad económica: "La transparencia permite que el viento la cruce y eso posibilitó ahorrar en materiales".
Junto al campanario, otro de los valores de la Iglesia Nuestra Señora de los Dolores radica, a decir de Margarit i Consarnau, en la introducción voluptuosa del color que este edificio comparte con la Plazoleta de Tomás Morales. "Esta obra", señala, "participa más de la Brasilia de Niemeyer que del influjo de Le Corbusier que venía de Europa. Es un edificio con una idea higiénica de luz, de claridad, que evita la brutalidad y lo siniestro, propios de épocas de opulencia". Es por esta jovialidad en medio de la escasez por lo que cree que, a partir de ahora, arquitecturas como la de su padre comenzarán a valorarse más.
Nacido en el seno de una familia obrera, Joan Margarit Serradell consiguió ingresar como alumno en la Escuela de Arquitectura de Barcelona en unos años en los que, explica su hijo, la arquitectura era una profesión de élite y apenas lograban pasar el examen un cinco por ciento de los que lo intentaban, "casi todos hijos de la burguesía catalana". Su origen humilde lo pagó luego, recién titulado, en la posguerra, con la ausencia de encargos en su ciudad natal, lo que le obligó a un peregrinaje por distintos lugares de la geografía española, entre ellos Las Palmas. Aquí dejó también otra de su obras emblemáticas: el Mercado Central, levantado en 1958.
De este edificio erigido en la calle Galicia, Joan Margarit i Consarnau destaca ante todo el arco, "el arco enorme, en calma", de su poema, y que, explica, "forma parte de esta tipología de estructuras sencillas pero de gran potencia expresiva". Junto a este elemento, llama la atención sobre "los muros laterales que le dan iluminación y un gran movimiento".
Al autor de estos edificios le pudo finalmente la añoranza de su Barcelona natal. Decidió regresar allí. Su hijo, no obstante, afirma que "debió de quedarse en Las Palmas". De ahí esa declaración melancólica del poeta arquitecto al fantasma de su progenitor, mientras lo evoca entre tiempos: el pasado del padre que había construido y el futuro del que había de proyectar, el presente de la voz que canta y el pasado de la que recuerda. Y, en el intervalo, un presente eterno, en el aquí del espacio urbano de Las Palmas, donde, le dice el poeta a la voz que no contesta, "dentro de mí, hoy puedes reposar".

Arquitectura en tiempos de escasez II : Miniatura Japonesa

Alta y delgada: Así es la casa creada por Hideyuki Nakayama en Kyoto. Los espacios se suceden de forma sinuosa. El exterior de la vivienda se vuelca dentro. Y las vistas del interior de la casa, decoran la calle. Esta curiosa casa que optimiza el uso de un espacio reducido –algo habitual en las grandes urbes de Japón- puede parecer una torre, una terraza, una casita de muñecas o un castillo cerrado, según el ángulo desde el que se mire.



El interior, curvado, cambia mucho según se sitúen las piezas clave de mobiliario. Como si de la película “Ventana Indiscreta” se tratase, esta “medio-casa” muestra el día a día de sus habitantes al exterior. Dentro, tiene lugar una “obra de teatro” natural protagonizada por los inquilinos. Y al final del día, se cierra el telón. Creatividad al poder.








Diálogo entre arquitectura y paisaje




El objetivo de la arquitecto Antonia Pizá Vidal(353 Arquitectes) era "conseguir enamorarse de la casa como nos enamoramos del terreno...". Con esta premisa arrancaba el encargo de reformar una vivienda situada en un entorno dotado de privilegiadas visuales, donde el perfil de las montañas actúa como telón de fondo de un escenario cuidadosamente seleccionado, después de visitar lugares por todo el mundo, para establecer en este pequeño rincón de la Serra de Tramuntana un hogar donde disfrutar y relajarse.

Existía en la finca elegida una antigua vivienda. Partiendo de la exigencia de una volumetría existente a la que se debía mantener, el reto que se planteaba era conseguir que este ´contenedor de espacios´ al que definimos a la vivienda a reformar, por su frialdad, falta de carácter, pobreza espacial y de materiales, elegidos todos ellos toscamente y sin ningún sentido, para ser transformado en un hogar donde poder disfrutar, creando espacios abiertos que dialoguen con el entorno, con una cuidada selección de materiales y colores que le aporten esa calidez y confort necesarios para concebir la vivienda como un nuevo espacio con vida propia.
Aun manteniendo el espacio volumétrico sin aumentarlo, y respetando también la estructura existente tradicional de muros, se fueron abriendo los espacios para interconectarlos y conseguir una fluidez espacial que nos lleva a recorrer todas las estancias de forma agradable disfrutando en todo momento de su conexión con el exterior buscando en cada punto la mejor perspectiva visual.
Desde la entrada principal, se accede al salón que se comunica con el comedor ligado con la cocina, formando un conjunto que domina toda la planta baja cuya sensación espacial se agranda, aunque solo visualmente, respecto de la situación anterior. De esta forma, sala de estar y cocina forman un único espacio diáfano que ocupa prácticamente la totalidad de la planta baja y responde a la idea de establecer el mínimo de divisiones fijas de tabiquería para crear espacios amplios y multifuncionales. Solo las dos habitaciones se ocultan par pasar desapercibidas buscando mantener esa intimidad que requieren estas zonas de descanso.
La escalera de acceso a la planta superior, donde se halla la habitación principal y zona de estudio, aterriza suavemente y de forma muy ligera con peldaños de madera que parecen flotar sobre el muro, con el objetivo de no interrumpir el espacio creado en la zona de día. Vinculado al estudio se proyecta una terraza cuidadosamente elegida para el disfrute de las visuales del entorno.
Por otro lado, la reforma de la vivienda contempla también la mejora de la eficiencia energética, aportando una solución de fachada con altas prestaciones en ahorro energético. Los cerramientos exteriores que configuran las fachadas se componen de fachada ventilada con acabado de piedra natural del lugar, cuyo espesor total proporciona una inercia térmica que fue rigurosamente calculado para obtener el coeficiente óptimo de confort térmico, tanto en verano como en invierno. Contribuyen a lograr este objetivo todos los huecos de fachada con filtro solar y doble acristalamiento, además de que todos los suelos en contacto con el terreno y cubiertas disponen de un aislamiento térmico superior al normalizado para conseguir el coeficiente deseado. No podían faltar en la casa las ya reconocidas placas solares, que aparecen integradas entre las tejas de cubierta, siguiendo el dialogo establecido entre tradición y modernidad que acompaña el proyecto. Con todo ello se consigue lograr una cualificación energética superior al establecido para estos casos, y con ello sacarle el mayor rendimiento para optimizar el confort térmico durante todo el ano al mínimo coste.
La propuesta no solo se concentraba en transformar la antigua y obsoleta vivienda antigua, ya que la casa reformada necesita del entorno con el que comparte su vínculo, por lo que se diseñaron los espacios exteriores, incluyendo la imponente piscina a dos niveles, buscando entablar el dialogo perfecto entre arquitectura y paisaje. Para conseguirlo Antonia Piza eligió a un equipo cualificado formado por la interiorista Marga Comas Sastre, de Tot Projectes, los aparejadores Andrés Cortés yBeatriz Sánchez Portillo, y el paisajismo de 353 Arquitectes.